Por: Antón Castellanos Usigli
John Money, uno de los sexólogos más brillantes del siglo pasado, que por años, en la Unidad de Investigación Psicohormonal de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, se dedicó al estudio de la identidad/rol de género, de los transexuales, de las diversas variantes del transgenerismo, de las personas con síndromes de intersexualidad, de los ofensores sexuales y de las parafilias, escribió en 1980, por primera vez en sus manuscritos, según cuenta él mismo, el término de lovemap, que traducido al español quiere decir mapa del amor.
Tal vez se pregunten: ¿Un mapa que nos pueda guiar hacia nuestro verdadero amor, que nos permita encontrar a aquella persona que amaremos y que nos haga felices por toda la eternidad, cómo dicen los cuentos de hadas? Bueno, tal vez no en un sentido tan literal y fantasioso, pero de alguna forma un mapa del amor condiciona nuestra atracción hacia un determinado tipo de personas, y por tanto, el enamoramiento y el amor. ¿Acaso se trata de un mapa trazado en papel, o bordado en un pedazo de tela? No, se trata de un mapa que se dibuja en nuestra mente y que constituye una representación mental compleja de nuestro amante idealizado y de aquello que nos gustaría hacer erótica y afectivamente con ese amante ideal, es decir, incluye también nuestra actividad eróticoafectiva idealizada. El mapa del amor se proyecta en el imaginario mental y se expresa a través de sueños, fantasías y actos.
¿Alguna vez se han preguntado por qué algunos hombres sólo se sienten atraídos por mujeres de cabello rubio, mientras que otros no le dan importancia al cabello de sus parejas? ¿O por qué será que algunas mujeres se sienten atraídas por hombres de narices grandes, mientras que otras por chicos un tanto gorditos y velludos? ¿Por qué algunos hombres y mujeres buscan parejas mayores que ellos en cuanto a edad? ¿O por qué algunas personas se sienten atraídas por ciertas partes del cuerpo de su pareja como los brazos y los glúteos, mientras que otras lo hacen por los labios y las manos? Y, ¿por qué cada persona tiene fantasías sexuales diferentes?
Las respuestas a estas preguntas son una misma: porque cada ser humano tiene un mapa del amor único y con particularidades específicas. En muchos casos, los mapas del amor comparten rasgos comunes, mientras que otros son muy excéntricos y bizarros.
Desde que nacemos, nuestros mapas del amor comienzan a estructurarse con toda la información, experiencias y estímulos que procesamos a través de los órganos de los sentidos. Todo lo que vivenciamos cuando niños deja una huella en nuestro lovemap. Sin embargo, algunas huellas pueden constituirse como manchas que en un futuro entorpecerán la formación de vínculos afectivos y eróticos armoniosos con otros seres humanos.
John Money nos dice que cuando un niño presenta un desarrollo psicosexual saludable, su mapa del amor se desarrollará para dar lugar a una heterosexualidad sin complicaciones, o desde mi perspectiva, a una homosexualidad o bisexualidad igualmente saludables. Asimismo, Money nos explica que un mapa del amor se puede patologizar cuando es vandalizado. ¿Y por quién? ¿Quiénes son los vándalos?